sábado, 29 de octubre de 2016

Capítulo 9: El laberinto

Una chica de cabello violeta estaba paseando por los amplios jardines del lugar, estaba repleto de rosales, arbustos y diferentes tipos de flores, iluminado por unos pequeños faroles que se alzaban a un par de metros del suelo.

Llevaba un largo vestido morado de palabra de honor, con una cinta más clara bajo el pecho y los bordes superiores decorados con piedrecitas blanquecinas. Cubriendo su rostro, tenía una máscara morada, con algunas partes cubiertas por encaje negro.

Hacía un tiempo, había conocido a un chico de Corea que fue a pasar unos días a España y ella se había enamorado perdidamente de él, pero llevaba un tiempo sin saber nada de aquel chico. A pesar de no recibir ni una sola noticia de él, no podía evitar verlo por todas partes, ya fuese por ver el cabello rubio de una persona, o incluso una gota de sangre que le recordase al color de sus ojos.

Entre unos rosales, la joven de cabello violeta pudo ver a una persona de cabello largo y rubio que le daba la espalda y en lo primero que pensó fue en aquel chico, por lo que siguió sin dudarlo a aquella persona, que caminaba entre unos altos arbustos que tapaban la luz de los faroles.

Algo hizo que la chica se detuviese y fue que escucho hablar por teléfono a la persona que seguía, algo que la decepcionó profundamente, pues no se trataba de aquel chico, sino de una chica que, de espaldas y con poca luz, se parecía a él.

Cuando la de cabello violeta se fijó en lo que había a su alrededor, tan solo pudo ver unos altos arbusto que lo cubrían todo, formando una especie de pasillos: ¡Se había metido en un laberinto! ¡¿Ahora como iba a salir de allí?!

Comenzó a avanzar por los caminos, dándose la vuelta cuando los arbustos le cortaban el paso, pero no lograba encontrar la salida, era algo desesperante. 

- Y otra vez cerrado...-murmuró al ver por enésima vez que el camino que seguía estaba cortado, por lo que se giró de nuevo para dar marcha atrás.-

Lo que vio tras ella la pilló por sorpresa, había un chico parado a un metro de ella, observándola con una sonrisa curvada en sus labios, como si le divirtiese que ella se hubiera perdido.

- ¿Te hace mucha gracia? -dijo ella, cruzando sus brazos en señal de molestia, algo que no logró borrar la sonrisa del joven.-

- No, para nada...-le dijo, pero se lo pensó durante unos instantes, rectificando después su respuesta.- bueno, quizá un poco, pero si quieres te puedo llevar hasta la salida

La chica no estaba segura de si debía fiarse o no de él, pero finalmente aceptó, pues no tenía nada que perder y realmente era mejor estar con aquel desconocido que permanecer sola todo el rato, así al menos tendría alguien con quien hablar.

Al parecer aquel chico no estaba en ningún equipo, a pesar de que si jugaba al fútbol, pero esa vez solo estaba allí para ayudar con la organización del torneo. Ese chico se parecía mucho al que conoció en España, pero estaba harta de hacerse ilusiones, no era la primera vez que le ocurría algo como eso.

En unos pocos minutos habían logrado salir del dichoso laberinto y era allí donde esperaba la entrenadora Lina, que se acercó a la joven para decirle que buscase a las demás, pues debían irse ya. Cuando ella se giró para despedirse del chico, solamente encontró los arbustos de la entrada al laberinto, pues el chico ya no estaba allí.

- ¡Que maleducado! -se quejó, caminando hacia el interior del edificio, donde buscó a algunas de las chicas de su equipo para después salir de allí.-

Durante todo el camino de regreso, aquel chico no saló de su cabeza. Quizá podría ser la oportunidad de olvidar al joven que conoció en España o tal vez solo se tratase de algo pasajero...aunque realmente el no saber quién estaba tras aquella máscara le llamaba mucho la atención...

* * *

¡Y hasta aquí el capítulo de hoy! Tardé medio mes en ponerme con él...lo sé, es para matarme ^^'

¡Igualmente espero que os haya gustado!


PD: Vestidito y máscara~~




viernes, 14 de octubre de 2016

Capítulo 8: Te invito a un helado

Una chica de cabello rubio con coletas estaba sentada en una de las mesas del salón, completamente sola. El resto de su equipo había desaparecido completamente hacía un rato, dejándola sola comiendo un helado. Llevaba un bonito vestido rosa, largo, con una cinta de piedritas por debajo del pecho y sujeto a un solo hombro.

Un chico castaño la vio en aquel momento y, puesto que estaba bastante aburrido, decidió entretenerse con la pobre chica. El castaño se acercó hasta ella, colocando ambas manos en el respaldo de la silla en la que la jugadora estaba sentada, inclinándose un poco hacia ella.

- Hola, linda, ¿quieres pasar un buen rato? -Le preguntó, deslizando una de sus manos por el hombro de la rubia.-

- ¿C-Como dices? -Le dijo la chica, separándose un poco del castaño.-

Una sonrisa apareció en el rostro del muchacho, quién se deshizo rápidamente de la distancia entre ambos, susurrando un “Demos una vuelta, ¿si?” muy cerca del oído de la rubia. 

Pero antes de que ella pudiese hacer algo, una mano se colocó en el hombro del molesto chico, apartándolo de la de coletas.

Ninguno supo en qué momento había llegado aquel chico de cabello verdoso, pero ella lo agradecía internamente.

De un rápido movimiento, el peli-verde separó al castaño de la chica, dejándole claro que la estaba molestando y que, si no quería tener problemas, lo mejor era que se fuese. 

Tras un simple “Tsk...” el castaño se alejó, murmurando una serie de maldiciones contra el de cabello verdoso.

- M-Muchas gracias...-Le agradeció la rubia, con un ligero rubor cubriendo sus mejillas.-

- No fue nada -Respondió, viendo después que la rubia había estado comiendo helado.- ¿Te gusta el helado?

- ¡Si, me encanta! -asintió un par de veces, con una pequeña sonrisa, viendo como la del chico se ampliaba.- Por lo que parece, a ti también 

- Vivo por ellos -bromea, haciendo que la rubia suelte una leve risita.- ¿Te apetece ir a buscar uno? Te invito 

Tras un “me encantaría” de la chica, ambos fueron con sigilo a la salida de aquel lugar, corriendo después hasta llegar a una heladería.

- Pero...¡está cerrada! -dijeron ambos, dándose cuenta después de la hora que era, por lo que empezaron a reírse.-

Decidieron que lo mejor sería ir de nuevo a la fiesta, pero esta vez sin correr. Estuvieron hablando un poco hasta llegar allí, principalmente sobre los gustos de ambos. Descubrieron que no solo tenían en común su amor hacia el helado, sino muchas otras cosas. 

Una vez que entraron, una chica que parecía ser un poco mayor que ellos se acercó a la de coletas, agarrándole la mano mientras tiraba de ella, separándola del chico a pesar de la insistencia de ella por detenerla.

- Tenemos que irnos o la entrenadora se enfadara -le dijo cuando la chica de coletas intentó regresar hacia el chico.- ¡venga!

- ¡Y-Ya voy! Esto...bueno... Ya nos veremos~ -Le dijo al chico antes de ser arrastrada por su compañera de equipo, despidiéndose de él con la mano.-

- Adiós, em...¿Cuál es tú nombre? -le preguntó entre la gente, pero, a pesar de que le respondió, no logró comprenderlo.- Demonios...-murmuró, tratando de seguir a las dos chicas, pero había demasiadas personas entre ellos y no consiguió alcanzarlas.-

* * *

Llevo un siglo sin traer capítulo nuevo, lo sé >.<

Pero ya llegó, tranquilos :3

¡Espero que os haya gustado mucho!





PD: Vestidito y máscara~~


Capítulo 7: Encerrados

Una chica de cabello largo y ondulado, de un tono castaño claro caminaba por la fiesta. Iba un poco distraída, cosa que no era muy rara en ella, era muy despreocupada y solía estar con la cabeza en las nubes.

No encontraba a ninguno de sus compañeros de equipo, ya que habían venido por separado y éstos estaban desperdigados por todo el salón donde se celebraba aquella fiesta tan elegante. Llevaba un vestido largo, totalmente negro. Tenía una abertura del lado izquierdo, dejando ver su pierna cuando caminaba y estaba sujeto tan solo de un hombro.

Su mirada se dirigía por todas partes, buscando a alguien que le resultase conocido, pero en ningún momento encontró a nadie, puesto que todos, según estaba puesto en la invitación, debían llevar una máscara. Ella no iba a ser menos, llevaba una máscara negra, a juego con su vestido, con algunas decoraciones hechas con purpurina.

En un momento de despiste, un chico se chocó con ella. Ninguno de los dos se estaba fijando por donde iba y, como consecuencia de aquello, el refresco que llevaba ese chico acabó sobre el vestido de la castaña.

-¡L-Lo siento mucho! -Le dijo el castaño, haciendo una exagerada reverencia, lo que causó bastante gracia a chica, pues ella era española y allí no hacían reverencias casi nunca...y mucho menos los jóvenes.-

-Tampoco es para tanto, solo es un poco de refresco -le respondió en su propio idioma, pero el castaño la entendió, ya que todos los jugadores de los equipos se habían comido la gelatina traductora de Doraemon para entenderse entre ellos (N/A: ¡Sino, decidme que otra explicación hay!)-

El chico se disculpó una vez más, a lo que ella le respondió con una dulce sonrisa. Ambos caminaron hacia los servicios para poder limpiar el vestido de la castaña, ya que no querían dejarlo demasiado tiempo por si se secaba.

Estaban ellos solos en ese pequeño cuarto, lo que era extraño, ya que lo normal para ambos era encontrarlos llenos hasta reventar de gente que no tenía otra cosa que hacer que estar allí ocupando sitio para que otras personas no pudiesen entrar.

Tan solo necesitó frotar un poco con agua, ya que no le había caído demasiado. Cuando fueron a salir, la puerta estaba atascada. Había un papel en el suelo que decía:

 "NO CERRAR LA PUERTA
SE ATASCA
GRACIAS"

-¡¿No había otro sitio para ponerlo?! -dijo la castaña, señalando hacia el papel, que seguramente solo se hubiese caído al suelo.-

El chico no pudo evitar reírse al escuchar a la castaña, la cual se contagió de su risa, ya que era tan alegre y graciosa que ni el mismísimo Ray Dark se habría resistido, aunque este ya hubiese desaparecido de la faz de la tierra...o eso creían, ya que nunca se podía saber lo que iba ha hacer aquel hombre o de donde podía volver a aparecer.

Intentaron por un rato abrir la puerta, pero les resultó imposible, ya que, desgraciadamente, se habría hacia dentro y eso les dificultaba el poder salir. Pensaron en salir por alguna ventana, pero estas eran demasiado pequeñas para que alguno de ellos saliese.

-Creo que lo mejor será esperar a que alguien nos abra...-propuso la chica, apoyando la espalda en la fría pared del servicio y cruzando sus brazos- tarde o temprano alguien tendrá que venir al baño

El chico asintió y, sin inconveniente alguno, se sentó cual indio en el suelo, apoyando la cabeza en la pared. Acto seguido se quitó la chaqueta, colocándola en el suelo y ofreciendo a la castaña sentarse sobre ella, la cual aceptó muy agradecida.

Rápidamente el tema de conversación fue a parar al torneo, ya que les resultaba muy interesante que hubiese dos equipos de los países participantes, era algo poco común.

Unos golpes en la puerta los asustaron, haciendo que la castaña se refugiase en los brazos de su desconocido amigo. La puerta se abrió, dejando ver a una chica bastante pequeña, que cruzó sus brazos infantilmente, ante la atenta mirada de las personas que estaban cerca de la puerta del servicio.

-La entrenadora quiere que nos vayamos, dice que quiere tu culo en el asiento en cinco minutos y sino volverás a tu casa -le dijo la pequeña, que después se fue corriendo con sus compañeros, ya que no quería ser expulsada del equipo.-

-Creo que debo irme, ¡fue un placer conocerte! -dijo la chica, besando la mejilla del castaño antes de irse corriendo de allí, dejando al chico solo, que se había levantado con rapidez para detenerla un segundo, pero fue tarde.-

-¡E-Espera! Rayos...no se ni su nombre...-dijo, bastante apenado y volvió al salón, aunque su entrenador no tardó mucho en mandarlos irse, de hecho los estaba buscando porque un compañero suyo la había liado un poco.-

* * *

Hasta aquí el capítulo de hoy nyaa~~

Espero que os haya gustado y que dejéis un bonito comentario para que este blog se alimente (Y para que sepa si os gusto o no y vuestra opinión, obviamente)

¡¡Besitos inazumeros para todos nyaa~~!!



PD: El vestido y la máscara de la chica :3


Capítulo 6: Que empiece la fiesta

El día anterior, Lina se había enfadado con todo el equipo...¿Por qué? Pues muy sencillo, habían llegado un poquito tarde y ella detestaba los retrasos, en especial cuando la capitana puso la excusa de "Es que en nuestras casas comemos más tarde".

Pero finalmente había llegado la hora de la fiesta, La Mascarada, y todos se habían preparado. Habían decidido ir por separado, pues querían sorprenderse con el aspecto de sus compañeros.

Todo el lugar estaba lleno de jóvenes bastante arreglados, algunos incluso demasiado. Otros parecían molestos, pues no a todo el mundo le agradaba llevar ropa tan formal. Cada persona del gran salón llevaba una máscara, por lo que, a no ser que se conocieran de antes o que hubieran visto la máscara de otra persona, no se reconocerían.

Un joven de cabello castaño, caminaba por el gran salón en el que se encontraba. Se trataba de una habitación exageradamente grande, obviamente, ya que en ella se organizaban fiestas para muchas personas.

Todo en aquel salón era de los mismos tonos, todos ellos claros (blanco, dorado, crema, etc.), en una zona se encontraban las mesas en las que unos asientos habían sido asignados a ciertos miembros de cada equipo.


El castaño se fijó en la invitación que llevaba en la mano, a él le había tocado la mesa 3. Como la cena no tardaría en servirse, fue hacia su mesa, donde se fijó en que había una especie de cartulina, en la que había un oso panda. 


Según leyó el chico en la parte trasera de ésta, debía encontrar al dueño o dueña de otra cartulina con un oso panda antes de las doce de la noche. Le pareció un juego bastante entretenido, ya que así podría conocer a los demás jugadores antes de tener un partido contra ellos.

Por alguna parte de la sala, había un chico con una cartulina de un panda, estaba hablando tranquilamente con un joven francés que había ayudado en la organización de aquella fiesta. 

Era más que obvio que el chico estaba ligando con el chico, pero éste parecía no darse cuenta de ello. Quizá era por el hecho de que fuese excesivamente inocente o porque aquel día tenía la cabeza en otra parte.

- ¿Daggen? ¿Te encuentgas bien? -Le preguntó el francés, ya que el pequeño llevaba mirando hacia un mismo punto de la mesa desde hacía un largo rato.-

- ¿Eh? Oh si si, tranquilo...-Darren forzó una pequeña sonrisa, era evidente que no se encontraba demasiado bien...¿el motivo? Su novia lo había dejado hacía unos días, sin razón aparente.-


El francés se pasó una mano por su cabello largo y ondulado, apartando ligeramente el flequillo que tapaba uno de sus ojos. Si algo odiaba Stéphane D'Etcheverry, era que lo ignorasen...y Darren lo estaba haciendo en aquel momento.


- ¿Puedo sabeg que es eso que gonda pog tu cabecita? -le preguntó Stéphane, con un tono amable, colocando una de sus manos sobre el hombro del castaño.-

- N-no es nada, Stéphane...nada importante...


Sin decir una palabra más, Darren se levantó, dirigiéndose hacia un pequeño jardín, donde una pareja se estaba besando, lo que hizo que unas lágrimas se formasen en sus ojos. El castaño salió corriendo de allí, chocando desafortunadamente con otra persona, haciendo que ambos se precipitasen contra suelo.


- L-Lo siento...no miraba por donde iba...-se disculpó el castaño claro, levantándose de encima del otro chico y ayudando a que éste se pusiese en pie.-

- No te preocupes, no tiene importan...-empezó a decir el chico, pero se interrumpió a si mismo cuando vio unas lágrimas en las mejillas del muchacho.- ¿Por qué lloras?

Darren no respondió, tan solo bajó su cabeza, en un intento de ocultarse, pero eso no duró mucho. El otro chico alzó su cabeza con la mano, dedicándole una sonrisa que significaba “Puedes fiarte de mi”.

- Es que...bueno...rompí con mi novia hace muy poco...y ver a una pareja pues...-murmuró, notando como sus mejillas se iban poniendo más y más rojas.-

- Es normal que te afecte, eres humano...¿verdad? –la bromita del chico logró sacarle una risita a Darren, lo cual era muy sencillo, pues siempre había sido de risa fácil.-


Ambos pasaron la noche juntos, pero cuando se fueron de allí se dieron cuenta de algo...¡No sabían quien era el otro! Habían llevado las máscaras todo el rato...eso había sido un gran fallo...pero seguro que en algún momento sabrán quienes eran...


* * *

Hasta aquí el capítulo de hoy~~

Espero que os haya gustado y esas cositas c: no olvidéis comentar, ¡que este pobre blog lleva tiempo sin comer!

¡Besitos inazumeros para todos mis lectores! ♡



PD: Ropa y mascara del muchachito~~



Capítulo 5: Las nuevas incorporaciones

Tras haber terminado la reunión, Lina se fue de la habitación, dejando que los miembros del equipo se quedasen allí por un rato, hablando de lo que quisiesen.

Todos se preguntaban como serían los nuevos jugadores del equipo, era raro que no hubiesen ido directamente con ellos. Algunos estaban ilusionados por conocerlos, pero otros estaban preocupados porque los partidos no tardarían en comenzar y ni siquiera sabían como era el juego de esos chicos.

Ya era bastante tarde, por lo que cada uno se dirigió a su habitación, aunque estuvieron hablando un rato con sus respectivos compañeros. Ellyon parecía estar preocupada, nunca había ido a una fiesta de máscaras y estaba dándole vueltas todo el rato.

- ¿Elly? ¿Te preocupa algo? -le preguntó Nuca, girándose hacia la cama de cabello violeta, pues ésta se había quedado callada por un largo rato.-

- No es nada, no te preocupes -le respondió, con una pequeña sonrisa, girandose sobre su cama para mirar a la de su amiga.- Es solo por la mascarada...nunca fui a una

- No te preocupes tanto, eres la única...yo tampoco fui a ninguna, ¡pero será divertido!

Las pocas palabras de la rubia consiguieron tranquilizar a Ellyon, por lo que ambas se giraron en sus camas, deseándose buenas noches, y cayeron en brazos de Morfeo.

¿Qué ocurriría en esos momentos con el Inazuma Japón? Pues, como es obvio, estaban durmiendo, pero algo ocurría en el edificio donde se alojaban. Cierto chico estaba hablando sólo, dentro de su cuarto. Nadie sabia el motivo, pero los de Inazuma Japón tenían cada uno su propio cuarto.

- ¿Por qué has vuelto...? Creí que no volveríamos a vernos...hermano...-murmuraba, con su cabello tapándole por completo los ojos.-

¿Por qué hablaba sólo? Eso lo sabremos más adelante.

Al día siguiente todos los miembros del equipo español estaban levantados y preparados para ir al aeropuerto. Tenían que ir a buscar a sus compañeros, que ya debían estar a punto de llegar.

El aeropuerto no quedaba demasiado lejos de allí, pero aún así fueron en la caravana que, al igual que al resto de los equipos, habían dejado los organizadores del torneo.

Los nuevos jugadores estaban esperando con sus maletas en unos asientos que había dentro, eran un chico y una chica. La chica tenia los ojos y el cabello de color negro y el chico también tenía el cabello negro pero, a diferencia de ella, tenía las puntas rojizas y los ojos de un tono rojo anaranjado.

- Bien, estos son los dos nuevos jugadores, Annie Powers y Ken Sasaki -les dijo Aquilina a los demás, quienes se acercaron a ellos para darles la bienvenida.- *Este equipo terminará por tener problemas...se supone que debe ser solamente de chicas...* -pensó Lina, pero le restó importancia, pues en su momento había obtenido permiso para meter a algún chico en el equipo.-

Cuando por fin salieron del aeropuerto, se subieron todos juntos a la caravana, pero no iban a ir al hotel o a entrenar. Lina les había dado el día libre para ir de compras, si, Lina les dejó ir de COMPRAS, algo que no pasaría muy de seguido.

Tuvieron algunas complicaciones para encontrar un centro comercial, pero finalmente se encontraban frente a uno, junto con los dos nuevos miembros del equipo.

-Bien, son las doce, os quiero a todos de vuelta a la hora de comer, ¿entendido? -les decía Lina mientras que ellos asentían, corriendo como cabras salvajes hacia el interior del centro comercial.-

Ella se marchó de allí, se había puesto muy guapa...quizá había quedado con algún Italiano...o con un japónes, ¿quien sabe?

Las compras fueron bastante bien, todas las chicas estaban emocionadas con sus vestidos, aunque quizá AJ menos que las demás, ya que prefería llevar pantalones, pero ni Guille ni las demás le iban a permitir presentarse con unos vaqueros a una fiesta como aquella.

Era la hora de comer cuando llegaron a su casa temporal, que era algo como un albergue. Lina ya los esperaba en la mesa, cruzada de brazos porque habían tardado...aunque tan solo habían sido unos minutos

* * *

¡Hasta aquí el capitulo de hoy! Espero que os guste :3

Comentad, que os vigilo con mi bolita de cristal ♪

Besitos inazumeros~~


Capítulo 4: La Mascarada

Los miembros del equipo español se habían quedado realmente sorprendidos, no esperaban encontrarse el primer día con el campeón del TFI: El Inazuma Japón

-¿Vosotros...vosotros sois...? -empezó a hablar Marta, casi sin poder creerse que eran ellos los que tenía frente a ella, pues era una gran admiradora de ese equipo.


-Vaya...¡no nos presentamos! -dijo el castaño de la banda, pasándose una mano por la nuca.- Yo soy Mark Evans y ellos son Jude Sharp, Austin Hobbes, Axel Blaze y Darren Lachance -se presentó, señalando después al de rastas, luego al mas joven, después a un chico rubio bastante serio y, por último, a un chico castaño muy lindo.-

Pero las chicas ya no los escuchaban, al igual que Guille, pues se habían quedado mirándolos con gran admiración. Eran sus jugadores favoritos y pensar que podrían llegar a jugar contra ellos les animaba a esforzarse al máximo.

Lamentablemente la noche empezaba a adueñarse del lugar, por lo que tuvieron que volver a lo que podrían llamar su casa. Al llegar a la puerta de sus habitaciones había pegadas sobre estas unos sobres dorados con el nombre de cada uno de ellos.

Se trataba de un baile de bienvenida que organizaban los creadores del torneo para así forjar unos lazos mas fuertes entre los jugadores de los diferentes equipo, a pesar de que algunos de ellos ya se conocían.

Pero este baile tenia algo especial, no era un simple baile de gala, era un baile de MÁSCARAS.
Se llamaba La Mascarada y, evidentemente, eran obligatorias las máscaras. Les pareció una idea bastante interesante, en la que podrían ocurrir cosas muy interesantes.

-¡Seguro que será divertido! -dijo una emocionada Nuca, mientras entraba rápidamente a su cuarto para buscar un vestido, revolviendo completamente su armario recién colocado.-


-Nuca, tranquila, que el baile no es hasta mañ...¡¿mañana?! -Ellyon miraba la invitación con los ojos muy abiertos, sorprendida de que fuera tan pronto- ¡Hay que buscar un vestido! ¡y rápido! -les dijo a todos, corriendo a la misma habitación que Nuca, pues la compartía con ella.-

Todas se fueron corriendo a sus respectivas habitaciones, a excepción de Guille y AJ, que eran los que más tranquilos estaban en ese momento y, tras encogerse de hombros, entraron a sus cuartos.

Lina fue a ver como estaban sus jugadores, debía darles la noticia. Unas horas antes había avisado a los organizadores acerca de los dos nuevos miembros del equipo, por lo que ella tenia las dos invitaciones.

Fue pasando por las habitaciones, diciendo que fueran a la sala donde se reunirían para ver los partidos de los demás equipos, organizarse y cosas similares. Una vez allí todos se sentaron en unos cómodos sillones, en los cuales aún había sitio para mas personas.

- Bien, os he reunido aquí para...-comenzó a decir Lina, pero fue interrumpida por todo el equipo, que añadieron su típico "Unir en santo matrimonio a...".- Dejad las tonterías para luego. Mañana por la mañana llegarán dos nuevos jugadores para el equipo

- Menos mal, porque no llegábamos ni a un equipo sin cambios...-Dijo Yami, mientras que todos los demás asentían, suspirando pesadamente.-

-Lo siguiente es elegir capitán, ¿alguien se propone para serlo? -les preguntó, viendo como tres manos se alzaban, eran las de Yami, Lucia y Guille.- De acuerdo, entonces los demás elegid a alguno de ellos

Lina se acercó a una pizarra blanco, cogiendo un rotulador donde apuntó los siguientes puntos:

GUILLE: Marta y Andrea

LUCÍA: Nuca y Sumiko

YAMI: Karla, Ellyon y AJ 

- ¡Bien! -gritó la pequeña de pelo azul, empezando a dar algunos pequeños saltitos de alegría ante la divertida mirada de sus compañeros.-

- Parece que era a la que más ilusión le hacía, ¿verdad, Guille? -le preguntó Lucía en un susurro, sonriendo por lo emocionada que parecía la menor del equipo.-


- ¡Eso parece!

* * *

¡Hasta aquí el capitulo de hoy! Espero que os guste :3 y si hay alguna máscara en concreto que os guste me la mandais~~


Comentad, que os vigilo con mi bolita de cristal ♪

Besitos inazumeros~~


Capítulo 3: ¿¡El Inazuma Japón?!

Todos los miembros del equipo español estaban colocando sus cosas en los armarios de sus respectivas habitaciones, las cuales compartían de dos en dos. El equipo tenía un pequeño problema, no había suficientes miembros, pues algunos jugadores que iban a unirse al equipo tuvieron problemas para hacerlo, ya fuese por un accidente o por problemas desconocidos.

Aquilina no estaba preocupada, pues, a pesar de que debían tener los miembros necesarios antes del primer partido, ella conocía a dos chicos de España que estarían dispuestos a entrar en el equipo. Rápidamente se dirigió a su cuarto para ponerse en contacto con ambos.

- ¿Qué estás planeando, Guille? -Le preguntó Andrea, viendo como éste sacaba unas cuantas fotografías de su maleta.-

- ¿Yo? ¡Te imaginas cosas, Andreita! -Le respondió, tratando de parecer totalmente inocente, escondiendo las fotos.-

Era evidente que Andrea no se estaba imaginando nada, pues cuando Guille tenía un plan, siempre le brillaban los ojos de una forma distinta, tanto que parecía tener unas pequeñas estrellitas en sus ojos.

Tenían la tarde libre para poder instalarse y pasar el resto del día relajándose o visitando Roma, pues, según les dijo Lina, luego tendrían que entrenar y no podrían hacerlo.

-¡Vamos, chicos! -dijeron Yami y Lucía, que estaban esperando en el pasillo a que los demás terminasen por fin de prepararse.-

Poco rato después ya estaban todos reunidos en la calle que había frente al edificio donde se instalaron. Para la suerte del equipo, Karla tenía sus contactos, pues su hermano también participaba en el torneo representando a Estados Unidos.

Habían quedado en encontrarse junto a la fuente de la Plaza Navona, así que se dirigieron allí, preguntando a varias personas para llegar. Una vez allí, solo tuvieron que esperar unos minutos hasta que vieron como Eric se acercaba a ellos junto con dos chicos de su misma edad, ambos rubios, pero uno de ellos con unas extrañas gafas.

Le primera que se acercó a ellos fue Karla, quien abrazó con fuerza a su hermano mientras que los otros tan solo observaban el bonito reencuentro de los hermanos Eagle.

* Mientras tanto, en España… *

-Entonces…¿quieres que vayamos a participar en un torneo? -le preguntaba a Aquilina una chica que hablaba a través de su móvil, sonriendo con emoción al chico que estaba a su lado, escuchando a la entrenadora.-

-Exactamente -respondió Aquilina, quien parecía aliviada de que ellos hubiesen aceptado- podéis coger el avión oficial del torneo mañana mismo, os esperaré en el aeropuerto

Dicho esto Aquilina colgó, dejando a los emocionados jóvenes, que fueron rápidamente a sus respectivas casas para avisar a sus padres, que seguramente estarían tan emocionados como ellos. 

* Y de vuelta a Roma... *

Por su parte el equipo estaba visitando Roma junto con Eric y sus compañeros, Mark y Dylan, los cuales parecían ser bastante simpáticos y se hicieron rápidamente con la confianza de todo el equipo de España.

Mientras iban paseando por Roma, fueron viendo a chicos y chicas de los equipos rivales, entre ellos un pequeño grupo que sacó una gran sonrisa a Eric, quien se acercó rápidamente a ellos.

- ¡Mark, cuanto tiempo! -dijo, una vez que se encontraba al lado de algunos miembros del equipo que representaba a Japón: el Inazuma Japón.-

Al escucharlo, el capitán del equipo se dio la vuelta, casi saltando sobre él al escucharlo. La acción del chico de la banda naranja provocó la risa de varios de los presentes, mientras que un chico de rastas se daba la vuelta para ver lo que ocurría.

- Mark, ¿se puede saber qué...? -empezó a decir, pero se detuvo justo cuando se encontró con el rostro de Eric, que lo miraba con una pequeña sonrisa.-

En tan solo unos instantes, Eric, Dylan y Mark K. estaban rodeados por aquel pequeño grupo, pues, al parecer, ellos y Eric se conocían desde hace tiempo. En cambio a Dylan y a Mark no los habían conocido hasta el Torneo Frontier Internacional, TFI para abreviar.

- Espera un momento...¿Vosotros no sois...el Inazuma Japón? - preguntó Andrea, observando cada uno de los chicos que tenían frente a ellos.-

-Vaya... ¡No me esperaba que nos reconocieran tan rápido! - dijo el más joven del grupo, un chico de cabello oscuro de punta, que se había sonrojado un poco-

-Sois...realmente...¡¿el Inazuma Japón?! 

* * *

¡Hasta aquí el capítulo de hoy! Espero que os haya gustado mucho mucho mucho mucho mucho :3

Y comentad eh~~

¡Os vigilo con mi bolita de cristal!

Besitos inazumeros~~ ♥